martes

Nueva vida de los objetos

Hace un tiempo, antes de empezar este blog, sacamos de mi casa una colección de discos (si, long plays, de los de tocadisco) que ya nadie escuchaba. Me daba un poco de pena porque era la música de mi infancia, la que escuchaba o yo, o escuchaba mi mamá mientras limpiaba la casa, o mi papá y mi mamá cuando bailaban.
Pero de todas esas cosas me acuerdo igual sin tener que seguir poseyendo los discos en un placard. Pasarlos a CD no era una opción viable, y nadie los quería tampoco.

Así que los tiré.

Ayer me enteré de forma casi accidental, que un vecino del edificio que se mudó a Usuhaia se los llevó, le encantan porque son inconseguibles, los escucha y hasta armó una especie de  biblioteca (discoteca?) para exhibirlos.

Qué felicidad me ha dado saber que haberme deshecho de ellos haya posibilitado que alguien más los disfrute.

4 comentarios:

  1. Tengo la casa en una módica refacción...y una serie de long plays atesorados que pensé pasar en cd alguna vez...te leo y pienso, puedo dejar de atesorar lo material, recordar como vos los momentos transcurridos como instantáneas durante esas tantas melodías, y hacer feliz a alguien mas. Me encantó Andrea, sos una mujer con una gran riqueza interior, y eso escasea un poco.Un abrazo!

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  2. Gracias Susi. Yo creo que llega en su momento la hora de soltar, y ni un segundo antes. Es todo un aprendizaje para mi.

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  3. Valedeoro, habla en su blog de hacer un libro de recuerdos con fotos o pequños obejtos y descripciones que nos sirvan de memoria sin tener que guardar miles de objetos.

    Gracias a ella descubrí tu blog. Y me gusta. Te haré más visitas.

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  4. Gracias por visitarme!

    Es verdad lo de las fotos. Lamentablemente, parte de mi combo de desorganización es que las fotos se me pierden, se rompe la compu y no hay backup, etc.

    Me parece un buen método, sólo que a mi no me funciona muy bien. Ahora creo que si me acuerdo de algo es porque era importante, y si me olvido, tan importante no habrá sido, no?

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